Gran parte de la popularidad del blackjack surge de la oportunidad que brinda a los jugadores de poner en práctica sus habilidades; es decir que en el blackjack no todo lo decide el azar o la suerte. Un buen jugador, que conoce las reglas y las sabe aplicar, domina la estrategia de juego y utiliza un sistema de apuestas efectivo, puede llegar a obtener una ventaja mayor a la de la casa.
El juego empieza cuando se colocan las apuestas. Todos los jugadores de la mesa de blackjack deben apostar antes de que el crupier reparta las cartas. El jugador hace su apuesta colocando las fichas delante de sí mismo, en la mesa. Cuando se terminan de realizar las apuestas el crupier comienza a repartir dos cartas a cada uno de los jugadores, en sentido horario, y dos cartas para él. En algunos casinos las cartas de los jugadores son repartidas boca abajo y en otros, boca arriba. Las cartas del crupier siempre irán: una boca abajo, llamada carta oculta y otra boca arriba. En otros casinos, en primer lugar el crupier se repartirá una sola carta (boca arriba) y luego cuando los jugadores hubieren terminado de jugar sus manos, el crupier tomará una segunda carta.
Antes que nada debes conocer el valor de las cartas:
- Las figuras (Jota, Reina y Rey) valen 10.
- Los Ases pueden valer 1 u 11, según lo que sea conveniente para el jugador.
- Las demás cartas valen igual que su número respectivo. Por ejemplo: el 10 vale 10, el 2 vale 2, el 6 vale 6, y así sucesivamente.
El principal objetivo del juego es ganarle a la mano del crupier. Gana el que tenga la mano cuyo puntaje se acerque más al 21, pero sin superar dicho valor. Pasarse de los 21 puntos significa "quebrar" y cuando esto sucede se pierde la apuesta colocada. En blackjack los jugadores tienen un solo contrincante en la mesa: el crupier. Es importante tener en cuenta que la meta es ganarle al crupier, porque muchos jugadores a menudo lo olvidan y piensan que el único propósito del juego es lograr acercarse lo más posible a los 21 puntos, cuando en realidad a veces es mejor no hacerlo o es posible ganar sin tener necesariamente 21 puntos en la mano.
Una vez que todos los jugadores hayan terminado de jugar sus manos el crupier debe jugar la suya dando vuelta su carta oculta; su juego debe ceñirse a las reglas del casino. Estas reglas establecen que él debe tomar una carta si su mano suma 16 puntos en total, o menos, y que debe plantarse (no tomar ninguna carta) si tiene 17 puntos o más. La excepción a esta regla es cuando el crupier tiene un total de 17 blandos (o sea, un total de 17 puntos donde el As cuenta como 11). En ese caso la mayoría de los casinos establece que el crupier debe tomar cartas hasta que su total sea de 17 duros (un total de 17 puntos donde el As cuenta como 1), o hasta que alcance un puntaje superior a 17. Sin embargo, las reglas de algunos casinos indican que el crupier también debe plantarse con 17 blandos, lo cual favorece al jugador.
La mejor mano que se puede obtener es un "blackjack natural", la cual implica alcanzar un total de 21 puntos con las dos primeras cartas que se reciben (un As y una carta que valga 10 puntos). El pago que obtiene el jugador por dicha mano es de 3 a 2. Si el crupier y el jugador obtienen un blackjack natural al mismo tiempo, hay un empate y cuando esto sucede el jugador recupera lo que había apostado pero no recibe ningún pago.
Decisiones básicas del blackjack
Cada jugador debe decidir, una vez que tiene sus dos primeras cartas, entre dos opciones básicas: pedir o plantarse. Luego de dominar estas dos posibilidades podrá elegir entre las demás decisiones.
El juego pasará al siguiente jugador cuando el anterior haya quebrado o se haya plantado.
A continuación te explicamos en qué consiste cada decisión de juego:
- Pedir: significa que quieres otra carta para tu mano. Lo indicas golpeando la mesa suavemente con tus dedos.
- Plantarse: quiere decir que no quieres recibir más cartas. Puedes elegir esta opción cuando crees que ya tienes el puntaje suficiente para ganarle al crupier y cuando existe la posibilidad de "quebrar" (superar los 21 puntos y perder) si obtienes otra carta. La señal para plantarse es mover suavemente la mano con la palma hacia abajo, sobre las cartas.
- Doblar la apuesta: es posible luego de recibir las dos primeras cartas. Algunos casinos solamente te permitirán doblar las apuestas con totales de 9, 10 u 11, mientras que otros permiten hacerlo con cualquier mano de dos cartas. Para indicar que quieres doblar tu apuesta tienes que colocar una segunda apuesta junto a tu apuesta original. Luego de hacerlo recibirás una carta más.
- Separar: cuando las dos primeras cartas que obtienes conforman un par, puedes elegir separarlo. Una vez que formas otra mano debes colocar una segunda apuesta igual a la primera. Recibirás cartas adicionales para cada mano, pero si separas un par de Ases sólo recibirás una carta más para cada mano. Si luego de separar, una de tus manos está formada por un As y una carta de 10 puntos, aunque el total de tu mano sea de 21 puntos y ganes, no será pagada como un blackjack natural.
Si separas un par y al recibir una carta para una de las manos formas otro par, puedes volver a separarlo y tendrás un total de tres manos. Algunos casinos establecen un límite a la cantidad de veces que un jugador puede separar pares durante el mismo juego.
- Doblar después de separar: en algunos casinos puedes doblar tu apuesta después de separar pares.
- Seguro: si la carta visible del crupier es un As, les preguntará a los jugadores si quieren colocar una apuesta de seguro. Si el jugador acepta el seguro, apuesta que la carta oculta del crupier vale 10 puntos; es decir: apuesta a que el crupier tiene blackjack. Para realizar esta apuesta el jugador debe colocar un monto que equivalga a la mitad de su apuesta original. Si el crupier tiene blackjack, el jugador gana su apuesta de seguro y recibe un pago de 2 a 1, pero pierde su apuesta inicial, por lo que al final termina con la misma cantidad de dinero que tenía. Si el crupier no tiene blackjack, el jugador pierdes su apuesta de seguro y el juego continúa normalmente: el jugador seguirá intentando ganarle a la mano del crupier.
- Rendirse: significa que te rindes y decides no jugar más luego de recibir las dos primeras cartas. Si eliges hacerlo sólo pierdes la mitad de tu apuesta. La rendición tardía ocurre cuando anuncias que te rendirás antes de que el crupier comience a repartir más cartas, y después de que revise si su mano forma un blackjack. La rendición temprana sucede cuando te rindes antes de que el crupier se fije si tiene blackjack. En algunos casinos los juegos de blackjack no ofrecen la opción de rendirse.
- Cinco-cartas Charlie: Si pides cartas cinco veces seguida y al recibir tu quinta carta continúas sin quebrar, en algunos casinos ganas instantáneamente y recibes un pago 2 a 1. La regla no se aplica si antes habías separado algún par o si el crupier tiene blackjack.
Cuanto más sepas y leas sobre el juego de blackjack, mayores serán tus posibilidades de mejorar tus habilidades y técnicas de juego, motivo por el cual te invitamos a seguir recorriendo BlackjackEnLínea.es. Si te interesa profundizar específicamente en algunos términos del blackjack, visita nuestra sección del vocabulario del Blackjack, donde podrás aprender un poco más acerca del juego.